domingo, 3 de mayo de 2015

Cómo acercarse a las hadas

Comprensiblemente, muchas de las hadas son precavidas con los humanos. Nosotros estamos estropeando el planeta que ellas cuidan con tanto cariño y además negamos su existencia.
Las hadas pueden ser tímidas, gruñonas, bromistas y distantes, y no suelen preocuparse mucho de nosotros.
Está en nuestra mano demostrarles que tenemos algo para ellas.

Todos los seres vivos quieren amor y respeto y la acción para ofrecerlo es un medio excelente para familiarizarse con las hadas.
Si llenas de amor una pequeña parcela, atraerás a los espíritus de la naturaleza. Si pasas tiempo en la naturaleza, especialmente si vuelves al mismo lugar una y otra vez, las hadas que lo habiten recibirán como mensaje que te interesas por ellas y eres respetuoso.

Entre las acciones que te traerán amistad con las hadas están la recuperación de un lugar descuidado y abandonado, recogida de basura, desbloqueo de un arroyo o quitar hierbas y zarzas.
Los espíritus del lugar probablemente te bendigan por ello.
También se sienten atraídas por las personas generosas, honestas y honradas.



Las hadas domésticas reaccionan ante los cuidados amorosos. Las tareas domésticas no son un trabajo "elegante" pero a las hadas les disgustan las casas sucias, lúgubres y desordenadas.
No hace falta con esto ponerse a fregar como locos, pero un pequeño esfuerzo (quitar un poco el polvo y ordenar las cosas) puede fomentar su presencia.
Compórtate como si estuvieran ahí: háblales y pídeles ayuda. Las hadas se sienten atraídas por las plantas del hogar, así que haz sitio para unas cuantas y trátalas amorosamente.
Las hadas influirán en el crecimiento majestuoso de las rosas de tu jardín y en la subida adecuada de los pasteles que cocines.
Cuando termines cualquier comida especial, deja siempre en la tierra una pequeña ofrenda de alimento para las hadas. No se la tomarán (habitualmente), pero absorberán su esencia y apreciarán la atención de tus acciones.

La creatividad es un imán para las hadas. Para agradarlas no necesitas ningún talento especial; limítate a disfrutar.
Las atraerás con actividades como tocar un instrumento, pintar, dibujar, tejer, escribir poesía, cocinar y muchas otras cosas más.
Cantar es especialmente maravilloso. Conserva vivo tu niño interior y las hadas acudirán en bandada.





UTILIZA LA MEDITACIÓN PARA ACERCARTE A ELLAS.
Si meditas en uno de los lugares de "tránsito" explicados en posts anteriores, tu conciencia probablemente se eleve al nivel de las hadas.
La meditación comienza con una relajación profunda en la que te das la oportunidad de entrar en un estado de ensueño.
Quizá te ayude observar un arroyo o un lago, o fijar la mirada en una flor, una hoja o en un charco de luz.
También puedes recurrir a un símbolo que te dé paz, como un círculo o una estrella.
Según vayas profundizando en la meditación, tu proximidad a las hadas irá aumentando.



Unas veces te darán un regalo: Una pluma traída por un duendecillo de viento, o una fragancia hechizante procedente de un hada floral; tal vez se te acerque un pájaro y cante para ti; o quizá te encuentres una piedra o una concha.
Las hadas pueden inspirar a otras personas a que te den cosas como cristales o plantas.

Si llevas ropa de materiales naturales como el algodón y la lana, mucho mejor.
Evita los metales (especialmente el hierro), pues disgustan a algunas hadas (la plata, el oro, o los cristales son otra cosa).

Pregunta a las hadas qué es lo que quieren: mentalmente o en voz alta.
Tal vez "oigas" una voz en tu cabeza o, repentinamente, sepas con certeza lo que quieren.
Haz lo posible para suministrarles lo que pidan, así crearéis un vínculo entre vosotros.


Más adelante explicaré el proceso de relajación para una mejor meditación.



Fuente: LDS Percyto y La Biblia de las Hadas (de Teresa Moorey) Gaia Ediciones

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Cómo acercarse a las hadas
5:56 | Author: Unknown
Comprensiblemente, muchas de las hadas son precavidas con los humanos. Nosotros estamos estropeando el planeta que ellas cuidan con tanto cariño y además negamos su existencia.
Las hadas pueden ser tímidas, gruñonas, bromistas y distantes, y no suelen preocuparse mucho de nosotros.
Está en nuestra mano demostrarles que tenemos algo para ellas.

Todos los seres vivos quieren amor y respeto y la acción para ofrecerlo es un medio excelente para familiarizarse con las hadas.
Si llenas de amor una pequeña parcela, atraerás a los espíritus de la naturaleza. Si pasas tiempo en la naturaleza, especialmente si vuelves al mismo lugar una y otra vez, las hadas que lo habiten recibirán como mensaje que te interesas por ellas y eres respetuoso.

Entre las acciones que te traerán amistad con las hadas están la recuperación de un lugar descuidado y abandonado, recogida de basura, desbloqueo de un arroyo o quitar hierbas y zarzas.
Los espíritus del lugar probablemente te bendigan por ello.
También se sienten atraídas por las personas generosas, honestas y honradas.



Las hadas domésticas reaccionan ante los cuidados amorosos. Las tareas domésticas no son un trabajo "elegante" pero a las hadas les disgustan las casas sucias, lúgubres y desordenadas.
No hace falta con esto ponerse a fregar como locos, pero un pequeño esfuerzo (quitar un poco el polvo y ordenar las cosas) puede fomentar su presencia.
Compórtate como si estuvieran ahí: háblales y pídeles ayuda. Las hadas se sienten atraídas por las plantas del hogar, así que haz sitio para unas cuantas y trátalas amorosamente.
Las hadas influirán en el crecimiento majestuoso de las rosas de tu jardín y en la subida adecuada de los pasteles que cocines.
Cuando termines cualquier comida especial, deja siempre en la tierra una pequeña ofrenda de alimento para las hadas. No se la tomarán (habitualmente), pero absorberán su esencia y apreciarán la atención de tus acciones.

La creatividad es un imán para las hadas. Para agradarlas no necesitas ningún talento especial; limítate a disfrutar.
Las atraerás con actividades como tocar un instrumento, pintar, dibujar, tejer, escribir poesía, cocinar y muchas otras cosas más.
Cantar es especialmente maravilloso. Conserva vivo tu niño interior y las hadas acudirán en bandada.





UTILIZA LA MEDITACIÓN PARA ACERCARTE A ELLAS.
Si meditas en uno de los lugares de "tránsito" explicados en posts anteriores, tu conciencia probablemente se eleve al nivel de las hadas.
La meditación comienza con una relajación profunda en la que te das la oportunidad de entrar en un estado de ensueño.
Quizá te ayude observar un arroyo o un lago, o fijar la mirada en una flor, una hoja o en un charco de luz.
También puedes recurrir a un símbolo que te dé paz, como un círculo o una estrella.
Según vayas profundizando en la meditación, tu proximidad a las hadas irá aumentando.



Unas veces te darán un regalo: Una pluma traída por un duendecillo de viento, o una fragancia hechizante procedente de un hada floral; tal vez se te acerque un pájaro y cante para ti; o quizá te encuentres una piedra o una concha.
Las hadas pueden inspirar a otras personas a que te den cosas como cristales o plantas.

Si llevas ropa de materiales naturales como el algodón y la lana, mucho mejor.
Evita los metales (especialmente el hierro), pues disgustan a algunas hadas (la plata, el oro, o los cristales son otra cosa).

Pregunta a las hadas qué es lo que quieren: mentalmente o en voz alta.
Tal vez "oigas" una voz en tu cabeza o, repentinamente, sepas con certeza lo que quieren.
Haz lo posible para suministrarles lo que pidan, así crearéis un vínculo entre vosotros.


Más adelante explicaré el proceso de relajación para una mejor meditación.



Fuente: LDS Percyto y La Biblia de las Hadas (de Teresa Moorey) Gaia Ediciones
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